I. 1958-1961 Los primeros anos - La Iglesia Carpa
La fundación de la Iglesia Yoido del Evangelio Completo
es fechada en mayo 18 de 1958, cuando el primer servicio de
adoración fue dirigido por el pastor Cho Yonggi y la
pastora Choi Jashil, en la sala de la casa de la pastora Choi
Jashil. El primer servicio fue más bien como un servicio
en casa que un servicio como muchos concebimos un servicio
de domingo por la mañana.
En la mañana del primer servicio, la pastora Choi Jashil
levanto un pulpito con cajas de manzanas poniendo sobre las
cajas una tela, fue alrededor con sus vecinos a anunciar que
se tendría un servicio. Sin embargo sus esfuerzos fueron
en vano, al servicio asistieron la pastora Choi Jashil y el
pastor Cho Yonggi, los tres hijos de la pastora Choi Jashil
y una mujer anciana que estaba huyendo de la lluvia que la
estaba empapando.
Al mes del día fatídico, el Pastor Cho Yonggi
y la Pastora Choi Jashil escucharon de una mujer que padecía
de parálisis desde hace siete años atrás.
Esta mujer estaba padeciendo de parálisis después
de haber dado a luz a su hijo, ya siete años atrás,
desde entonces nunca pudo ponerse de pie o sentarse por su
propios medios.
Como un mes después del fatídico día,
el pastor Cho y la pastora Choi supieron de una mujer que
había quedado paralizada por los pasados siete años.
Esta mujer había sufrido de esta parálisis durante
el parto de su hijo de 7 años, y desde entonces nunca
pudo ponerse de pie por ella misma.
En el momento que los dos pastores entraron a la casa, sus
pulmones se llenaron de un mal olor haciéndoles difícil
si quiera respirar. El niño estaba descuidado y sucio
más allá de lo creíble. La pastora Choi
inmediatamente se dio a la tarea de lavar y limpiar a la mujer
y a su niño. Entonces junto con el pastor Cho, ellos
impusieron las manos sobre la mujer y empezaron a orar en
lenguas. El pastor Cho grito a todo pulmón “en
el nombre de Jesús tu superaras esta parálisis”.
Después de varios días de orar y de una lucha
espiritual. Un milagro llego a ese lugar. La mujer empezó
tomándose de las paredes a lentamente a ponerse de
pie. Y entonces siempre teniendo cuidado y lento, ella movió
su pie y empezó a caminar paso a paso. Ese día
fue completamente curada de su parálisis y empezó
a tener un interés en la iglesia.
Tales oraciones tan llenas de amor e inquebrantable dedicación
de los dos pastores empezó a traer frutos y la membrecía
de la iglesia aumento a 50 en ese tiempo. La sala de la casa
de la pastora Choi comenzó a ser inadecuada para contener
a los adoradores. Como una solución, una carpa fue
tomada y levantada enfrente del patio de la casa de la pastora
Choi, y con sacos vacios de arroz sirvieron como piso, los
servicios de adoración fueron celebrados. Conforme
el tiempo pasaba, la membrecía de la iglesia-carpa
continuaba creciendo, teniendo necesidad de carpas más
grandes para que fueran colocadas para acomodar a la creciente
congregación, todo con fondos de las escasas ofrendas
de la congregación que principalmente consistía
en aquellos que estaban en necesidad.
Empezando en la sala de la pastora Choi, la iglesia experimento
un crecimiento fenomenal conforme al trabajo del Espíritu
Santo era manifestado en la iglesia desde el inicio de la
primera carpa, haciendo que la iglesia-carpa sea simbólico
hasta hoy día en la iglesia Yoido del evangelio completo.
Muchos miembros de la congregación fueron sanados por
el poder del Espíritu Santo y mucho otros encontraron
solución y consuelo a sus problemas, la iglesia creció
día tras día. Un paciente paralitico por 7 años
se recupero de su parálisis y una sacerdotisa chaman
se arrepintió de sus pecados y acepto a Jesús
como su salvador. Muchos que sufrían de enfermedades
fueron sanados cuando ellos experimentaron el gran poder del
Espíritu Santo. Incluso había matones miembros
de pandillas, que se arrepintieron y voltearon sus vidas a
Dios, convirtiéndose en siervos suyos. Día a
día la iglesia crecía.
En los ’50 sin embargo. Especialmente en el final de
la década, la situación de Corea, ambas política
y económica, no era de color rosa por ningún
lado. No hacia mucho desde la guerra de Corea y había
muchos sufriendo pobreza, caos y los rezagos de la guerra.
El pastor Cho Yonggi no era la excepción. Era común
para el pastor Cho el satisfacer su hambre con solamente tres
platos de avena al día provisto por un evangelista
americano. El también combatía la pobreza con
los miembros de su congregación. En esos tiempos desesperantes,
el pastor Cho pidió a Dios mensajes apropiados para
la tan dura realidad.
Un día el pastor Cho estaba leyendo la biblia, escuchó
la voz del Espíritu Santo y el mensaje de la bendición
tripartita (la bendición del Espíritu, del alma
y del cuerpo). Repleto de confianza y certidumbre, el pronunció
el mensaje de la fe que llevó a la congregación
a ser vidas positivas, creativas y productivas”. Sus
mensajes proveyeron de fe, esperanza y confianza a los que
sufren de la desesperación y la desesperanza. La promesa
de Dios, impulsado por su intensa fe en Dios, llevó
a la iglesia a una increíble experiencia de crecimiento
en tres años.
Con el amanecer del nuevo año, 1961, el pastor Yonggi
Cho y la pastor Jashil Choi se llenaron de alegría
y esperanza para el nuevo año. Para entonces, en la
iglesia había 1000 miembros registrados con 600 de
ellos asistiendo los domingos.
Entonces ocurrió lo inesperado. El pastor Cho recibió
una notificación del ejército para el servicio
obligatorio. Este fue un golpe devastador para el Pastor Cho,
como había pensado que quedaría exento debido
a su mala salud. Parecía como si todos los planes que
había hecho para la iglesia se desmoronaran como una
torre de arena bajo el peso de la dramática noticia.
El pastor Cho y la pastora Choi comenzaron el ayuno y la oración
todas las noches en busca de la voluntad de Dios. Alrededor
de dos o tres días antes del día de su alistamiento,
un inesperado visitante llegó de la iglesia de Pusan,
un americano evangelista, el pastor JW Hurston. Él
les dijo que era irresistiblemente atraído por la voz
del Espíritu Santo cada vez que oraba para visitar
la iglesia-carpa. Dios lo había llevado a cientos de
kilómetros de distancia, un siervo lleno del espíritu
de Dios, que mantendría encendido el fuego del Espíritu
Santo durante la ausencia del pastor Yonggi Cho.
Después de haber sido confortado, el Pastor Cho entró
en el ejército. Después de dos meses de entrenamiento
militar, el Pastor Cho, afortunadamente, fue asignado a una
base militar americana, cerca de Seúl, lo que le permitiría
participar en el ministerio de su iglesia. Sin embargo, en
la primavera de 1961, el pastor Cho mientras bautizaba a los
miembros de la iglesia, la acumulación y el exceso
de trabajo y agotamiento le causaron a el que se desmayara
en mitad del servicio.
|